martes, 25 de junio de 2013

La Mejor Idea!

Conversaba ayer con una colega, lo poco fácil que es organizar un proyecto ambicioso en los esquemas de comunicación y dirección que conocemos como tradicionales; en ellos hay un enfoque piramidal y muchas veces rígido donde solo hay un experto que nos puede guiar hacia a ejecución de esa, “La mejor idea”.

En mi experiencia, mientras más “experta” me volvía a la hora de ejecutar proyectos, más pesada era la carga de tener las respuestas precisas para todo, aunque en el fondo estás como todo líder explorando opciones e ideas de las que tu mismo no sabes si serán efectivas o no; lo único que sabes es que eres lo suficientemente responsable para asumir las consecuencias, bien sea del éxito o del fracaso; y es por eso que realmente te pagan.
Y no descarto aquí lo importante de la experticia, solo que por muy experto que sea alguien en un tema ejm. tecnología  las competencias más buscadas están ligadas con la implementación y ejecución de esas ideas, y es allí donde los expertos quedan a medias.

Si aprendiéramos de las formas más remotas de organización efectiva, veríamos como a pesar de la jerarquía y el orden se mantienen, los pueblos ancestrales siempre trabajan en circulo y buscan entre todos llegar a esas “Mejores ideas” que llevan a la ejecución efectiva de los proyectos que interesan a la comunidad u organización; y es de allí donde nace la Plataforma de Espacios Abiertos, creada por Harrison Owen hace más de 20 años y practicada en los países más desarrolladas desde entonces.

Él, que también venia de vivir las formas tradicionales de ejecución de proyectos y eventos, se dio cuenta que las mejores interacciones venían en la hora del café, que arrear a todo un equipo a “creer” en lo poderoso de una idea que no surgió de ellos, era como arrear a un elefante blanco; por lo que se pregunto, cuál es la forma más efectiva de incitar al compromiso y la ejecución de nuevos proyectos? Cuantas horas y horas, mal gastamos literalmente en comités donde las nuevas ideas salen sin poderlas llevar a la realidad? Hasta donde y como motivamos a participar a nuestros equipos en las decisiones que tomamos? Nos ha funcionado hasta ahora nuestro modelo?

La respuesta? Autenticidad! Aperturas organizacionales para el verdadero dialogo, donde la generación de ideas provenga de todos y reconozcamos que si lo vamos a hacer juntos, acaso no somos lo suficientemente grandes como para respetar que todos podemos tener un pedacito de la verdad? Quien dijo que el líder debía tener todas las respuestas?.

Generación de espacios donde los involucrados y responsables, puedan recordar que las buenas ideas solas, no sirven, si no hay lideres que asuman la discusión de verdaderos problemas;  y espacios sobre todo para recordar que solo nos mueven los temas que nos apasionan y que la madurez para reconocer que puede que esta “mejor idea”, no sea comprada por el equipo, también es parte de crecer.

Harrison Owen y Genuine Contact team, nos muestran una ventana a través de su plataforma Open Space Technology, el como se genera apertura con limites definidos por la organización, el como en los equipos se crea un modelo de desarrollo donde todos somos responsables de nuestras ideas y dónde estás pueden tomar forma de planes de acción concretos y el como los ciclos nos afectan y deben ser reconocidos para poder avanzar.

El mayor riesgo? Atreverse a la apertura de explorar la estructura más poderosa, el circulo!
Les dejamos un abre-boca de lo que hacemos en Open Space… 



miércoles, 30 de enero de 2013

El Valor de Tomar un Valor!


Empezando el Año me encuentro una nota que púbico el  Diario El País el pasado 14 de Diciembre, titulado “El Valor de un Gesto”; una nota que deja mucho que pensar sobre lo que nos mueve  detrás de una decisión y a la final hace la diferencia sobre los resultados.
La noticia hablaba sobre lo ocurrido el pasado 2 de Diciembre del 2012 en la carrera o el Cross de Burlada, donde según este medio el atleta español “Ivan Fernandez Anaya de 24 años se negó a ganar el cross de Burlada, en Navarra. “No merecía ganarlo. Hice lo que tenía que hacer”, dice Fernández Anaya, quien, cuando iba segundo, bastante distanciado del primero, en la última recta de la carrera, observó cómo el seguro ganador, el keniano Abel Mutai (un muy buen atleta: medallista de bronce en los 3.000 metros obstáculos de los Juegos de Londres) se equivocaba de línea de meta y se paraba una decena de metros antes de la pancarta. Fernández Anaya le alcanzó con rapidez, pero en vez de aprovechar la situación para acelerar y ganar, se quedó a su espalda y con gestos y casi empujándole le llevó hasta la meta, dejándole pasar por delante. “Él era el justo vencedor. Me sacaba una distancia que ya no podía haber superado si no se equivoca. Desde que vi que se paraba sabía que no iba a pasarle”.
 “En los tiempos que corren, vienen bien gestos de honradez”, dice Iván Fernández; además de mencionar “En el cross de Burlada apenas había nada en juego, ni tampoco mucho dinero, aparte del poder decir que había ganado a un medallista olímpico”, “Pero aunque me hubieran dicho que ganando tenía plaza en la selección española para el Europeo, tampoco lo habría hecho. Otra cosa, claro, sería si en juego hubieran estado una medalla en el Mundial o en el Europeo. Entonces, creo que sí, que me habría aprovechado para ganar… Pero también creo que ha dado más nombre haber hecho lo que hice que si hubiera ganado. Y eso es muy importante, porque hoy en día, tal como están las cosas en todos los ambientes, en el fútbol, en la sociedad, en la política, donde parece que todo vale, un gesto de honradez viene muy bien”.
Lo que nos lleva a reflexionar, sobre lo valiente que hay que ser hoy en día para hacer lo que un Valor como la Honestidad, te dice que es importante hacer en un momento determinado, o la verdad el Valor que se debe tomar ante cualquier situación o persona que ponga a prueba tus valores y que sabes son importantes para ti, tu familia, tu organización o sociedad.  Lo que me lleva a recordar esa parte de nuestra sociedad que cada vez apoya más el hacer y no el ser.
Ahora, llevándolo al mundo organizacional, es impresionante como al momento de pensar en las bases de lo que nos mantiene, nos cueste tanto reconocer que el propósito con que la organización empezó, sus Valores y los supuestos o creencias, lo que han permitido crear una estructura y unas Acciones ante cualquier reto de Crecimiento o éxito; es decir, cuántas veces nos encontramos leyendo políticas y valores organizacionales que al momento de presentar resultados parecen totalmente incoherentes o incongruentes con lo escrito? O cuantas veces nos hemos encontrado escribiendo cualquier cosa por cumplir con los requisitos de un ente de certificación sin tomar la consciencia real sobre lo que para nuestra empresa es realmente importante?
Muchas veces en la búsqueda del crecimiento he observado y experimentado como la competitividad y la prioridad de figurar ha ganado, no solo sobre esos Valores, sino sobre nuestros propios Valores, asumiendo esa creencia tan arraigada en la mente occidental como “El fin justifica los medios” y hace que me pregunte, realmente como Organizaciones estamos dispuestos a asumir las consecuencias de este supuesto? Realmente estamos dispuestos a hacer “lo que sea” con tal y conseguir lo que consideramos Éxito? O acaso, es tiempo de preguntarnos que es el Éxito para nosotros?.
Sobre todo en estos tiempos de crisis, puede que nuestra oportunidad es hacer un momento de introspección organizativa y preguntarle nuevamente al Alma de la empresa, cuál es propósito, los valores, los supuestos y la estructura necesaria para apalancar, asumir y hacer real cada una de nuestras estrategias, decisiones y acciones; a fin de que nuestro éxito sea sano y ecológico, tanto para nuestros clientes, nuestra gente, sus familias y al fin a la sociedad para la cual servimos.
Y tú? Tienes el Valor de tomar tus Valores, los de la Organización, sus acciones, y evaluarlos?




¹ Fuente: http://deportes.elpais.com/deportes/2012/12/14/actualidad/1355506756_770952.html